Wednesday, August 16, 2006

Carta a Miss Baker





Buenos Aires, 4 de Junio de 1935

Estimada Srta. Baker:

Si decido finalmente responder a su carta, no es porque sea ésta la decimocuarta misiva que me envía. Tampoco porque me sienta conmovido por esa enfermedad que dice usted sufrir, ya que nunca la he oído nombrar y, francamente, empiezo a dudar de su existencia (de la enfermedad, de usted tengo fehacientes pruebas)Simplemente le escribo porque me tiene usted bastante podrido. No sé si está familiarizada con el término, dado que su español es espantoso y confuso. "Podrido" significa un hastío profundo, un cansancio tan grande que provoca disposiciones homicidas. Créame, no me agrada sentirme así.

Entonces, empecemos a aclarar las cosas:YO NO SOY QUIÉN USTED DICE QUE SOY, con lo confuso que esto resulta.
Tampoco se quién será esa persona con la que comparto el nombre y nacionalidad, pero usted y yo, ¡NO NOS CONOCEMOS!

Soy empleado ferroviario, asi que puede imaginarse que mis haberes jamás me permitirían visitar esa ciudad norteamericana en la que usted vive, aunque la he visto en fotografías.
Mi esposa, que se llama Margarita, empieza ya a sospechar de mi fidelidad, porque a pesar de la ensalada de frases y palabras que usted garabatea en español, no es difícil desentrañar los mensajes amorosos y los guiños teñidos de propuestas indecorosas.
Aprovecho para aconsejarle que si desea mantener algún tipo de relación con un hombre de habla hispana, estudie el idioma, m´hija.
De todos modos debo reconocer que ha logrado usted inflamar mi fantasía, y confieso que muchas noches he deseado ser ESE que usted ama y añora con tanta pasión. Al igual que su "señor", a mí también me entusiasma el "rubio" que usted pone tanto énfasis en mencionar.

Pero esto debe terminar. Comienzo a quedarme sin excusas ante la dosis desmedida de cartas con las que usted inunda mi, por demás pequeño, buzón. Margarita ya no cree en la confusión de direcciones ni en la torpeza del servicio postal. Mi sonrisa no tiene nada de especial y en mi vida me he puesto un Frac, ni siquiera para el casamiento de mi sobrina, que la quiero como una hija, mire.
Yo le deseo la mejor de las suertes en su búsqueda, pero le digo y le repito, le ha errado de persona. ¿Qué más me gustaría a mí que pasarla a buscar a usted por la quinta avenida para cenar en la terraza de ese hotel que menciona y convida? Pero mañana tengo que ir a los talleres de Escalada a revisar esa máquina inglesa nueva que, ya malicio, me tendrá en ascuas hasta el fatídico día de su puesta en marcha.
Su amor parece sincero y apasionado.
Es una lástima que nadie sepa de su romance, aunque parezca excitante.
Obtenga la dirección correcta y escríbale nuevamente, de ese modo, si él es un verdadero hombre (cosa que empiezo a dudar), cuando regrese de su gira por Latinoamérica a fin de mes, abra la puerta y encuentre su carta, ninguna mujer que haya conocido en Puerto Rico, Venezuela o Colombia importará ya y correrá a sus brazos.
Cuídese y luche por lo que ama. Espero se mejore de esa "Dislexia" de la que dice sufrir.

Sin mas, me despido y le deseo suerte, rubia de New York.

Atentamente, Carlos Dargel.

1 Comments:

Blogger Sergio Molina Monasterios said...

Felicitaciones. Una mezcla entre Auster y Cortazar bien lograda... espero que continúes. La única recomendación que puedo hacer es que cambies la foto de Arlt, que lleva a malentendidos (un chiste).
Un abrazo hermano, que estés muy bien.

Sergio Molina M.

9:46 AM  

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